Recibir una propiedad en herencia es un proceso que mezcla aspectos emocionales con trámites administrativos complejos. Uno de los puntos más importantes para cualquier heredero es determinar con exactitud el valor de adquisición de un inmueble heredado.
Este dato no es simplemente una cifra burocrática; es el valor de referencia que marcará la fiscalidad de la propiedad tanto en el presente como en una futura venta. Para navegar este proceso con seguridad, en Grupo Addu trabajamos integrando la visión inmobiliaria con el rigor técnico de la arquitectura.
Esta perspectiva nos permite analizar cada vivienda de forma objetiva, ayudando a entender no solo su precio administrativo, sino su potencial real en el mercado de Sevilla. Conocer la base técnica de una construcción facilita enormemente la toma de decisiones cuando se hereda un patrimonio.
El valor de adquisición de un inmueble heredado
El valor de adquisición de un inmueble heredado se define, principalmente, por la cifra que se declara en la escritura de adjudicación de la herencia ante notario. A efectos de la Agencia Tributaria, este importe es el que se utiliza para liquidar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Es fundamental entender que este valor debe ser coherente con la realidad, ya que será el punto de partida para calcular cualquier ganancia patrimonial si se decide transmitir la finca más adelante.
Antiguamente, los herederos tenían cierta libertad para fijar este valor, pero actualmente la normativa ha cambiado. El valor de adquisición de un inmueble heredado está ahora estrechamente ligado al Valor de Referencia de Catastro.
Este valor es el que Hacienda considera como mínimo legal para tributar. Si el valor declarado en la escritura es inferior a este, la administración podría realizar una comprobación y exigir una rectificación con sus correspondientes sanciones e intereses.
Gastos que aumentan el valor de adquisición
No todo se resume a la cifra que aparece en la escritura. Existen varios conceptos que se pueden sumar para configurar el valor de adquisición de un inmueble heredado definitivo.
Entre estos gastos se encuentran los honorarios de la notaría, los costes de inscripción en el Registro de la Propiedad y, muy importante, el pago del propio Impuesto de Sucesiones en la parte que corresponda a esa vivienda.
También se debe tener en cuenta la plusvalía municipal. Todos estos pagos son inversiones que incrementan el valor de adquisición de un inmueble heredado a efectos fiscales.
Guardar todas las facturas y justificantes de estos pagos es esencial, ya que en el futuro servirán para reducir la carga impositiva en el IRPF tras una venta, al demostrar que el coste real de adquisición fue superior al valor declarado originalmente.
Diferencias en el valor de adquisición de un inmueble heredado
Es común confundir el valor de mercado con el valor fiscal. Mientras que el mercado puede fluctuar según la demanda, el valor de adquisición de un inmueble es una cifra estática que queda grabada en los documentos oficiales.
Sin embargo, si la vivienda heredada presenta deficiencias estructurales o requiere una reforma integral, es posible que el valor de referencia sea superior a la realidad técnica del piso.
En estos casos, contar con un informe técnico profesional ayuda a justificar ante la administración que el valor de adquisición de un inmueble heredado debe ajustarse. La arquitectura juega aquí un papel fundamental para demostrar que el estado de conservación afecta directamente a la valoración legal.
Disponer de una base técnica sólida evita pagar impuestos por un valor que la vivienda realmente no tiene debido a su deterioro o antigüedad.
Planificación técnica del valor de adquisición de un inmueble heredado
Una buena gestión técnica desde el inicio evita problemas legales a largo plazo. Al establecer el valor de adquisición de un inmueble, se debe pensar en el futuro uso de la propiedad.
Si la intención es alquilarla o venderla tras una rehabilitación, la cifra declarada inicialmente debe estar equilibrada para no generar un salto patrimonial excesivo que acabe en una factura fiscal inasumible en el futuro.
La clave para una gestión de éxito reside en la precisión. No se trata de poner cualquier cifra, sino de entender cómo el valor de adquisición de un inmueble heredado interactúa con los gastos de reforma y las mejoras de eficiencia energética que se puedan realizar.
Cada euro invertido y correctamente documentado tras la aceptación de la herencia puede influir en la rentabilidad final del activo inmobiliario.
Soluciones para tu nueva propiedad
Gestionar una herencia requiere un acompañamiento que entienda tanto los números como las estructuras de los edificios. Si necesitas claridad sobre los pasos a seguir con tu vivienda o local, realizar una valoración detallada es el primer paso para proteger tu patrimonio.
Puedes solicitar una consultoría personalizada para analizar las posibilidades técnicas y comerciales de tu inmueble, asegurando que cada trámite se realice con la máxima solvencia y profesionalidad.
